
Cuando Cesar vuelve de Galia y cruza el rio Rubicon (el cual no podía ser cruzado sin autorización del senado), llega al punto de no retorno con el cual se desencadenaría la guerra contra Pompeyo.

"La suerte ya esta echada", simples actos que nos conllevan a un futuro incierto, pero que solo nosotros lo iniciamos. Cuesta entender que aveces la magnitud de las consecuencias de nuestros actos sean iniciadas con cosas tan pequeñas, tal vez un intercambio de miradas, gustos comunes o una simple frase perfectamente articulada.
Ya marcamos nuestra suerte, hagámonos responsables de nuestros actos, no cometamos los mismos errores del pasado, recordad que la historia es cíclica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario